associació de músics 

del carrer i del metro 

de barcelona

tocar en el metro

tocar en el metro

¿Qué puedes hacer para tocar en el metro?

Queremos que quien lo necesite pueda tocar su música en el subsuelo, así que a continuación explicamos qué puedes hacer si tienes interés por format parte de esta asociación.

Cada año TMB celebra unas pruebas de idoneidad, es decir, unas pruebas externas donde un jurado totalmente ajeno a nosotras decide si la música de las personas que se presentan se adecúa al espacio del metro.

Se suelen hacer a principios de año, cuando el número de asociadas activas baja de un determinado número. Anunciaremos en la web cuando se sepa la fecha de las próximas.

Por otro lado, para evitar cualquier burocracia, se creó la figura del artista invitado o invitada. Así, alguien que esté de paso por Barcelona puede tocar puntualmente sin esperar a pasar la prueba. En este caso, préviamente debe personarse en el centro de reunión quincenal y exponerlo.

Si lo deseas, puedes escribirnos en amucbcn@yahoo.es y te asesoraremos por mail.

Prueba de idoneidad

Ya que fue un tema difícil de gestionar, queremos explicar por qué se decidió realizar esta prueba de idoneidad.

A principios de siglo, se planteó el problema de cómo reconocernos como artistas, ya que dentro del mundo de la música hay un alto porcentaje de personas autodidactas o que han estudiado en ámbitos de educación no formal. El planteamiento era: si queremos formar un colectivo organizado por músicos y músicas, cómo podemos saber quién lo es o quién no? En una clara determinación de cualidad y no de calidad.

La respuesta que se dio en su momento fue convocar a un jurado independiente, el personal docente de una escuela de música de Barcelona, que no tienen nada que ver con el proyecto y se comprometen a no participar en él.

La prueba consiste en tocar dos o tres fragmentos de un listado de unos veinte temas presentado por la persona aspirante. Se hace de esta manera para garantizar la variedad y poder tocar dos horas sin necesidad de repetir canciones. El único criterio es que sea agradable de escuchar, teniendo en cuenta las características acústicas de los pasillos del metro. En definitiva, que se ajuste mínimamente al particular ecosistema suburbano del metro de Barcelona.